A escondidas…

Sin darnos cuenta y sin quererlo siquiera.
Un sentimiento irremediable
nuestro dique desbordó,
a escondidas...
Se abrieron las jaulas, se rompieron las cadenas,
se saltaron los candados que guardaban
a la vergüenza y al miedo,
a escondidas...
Y aunque la locura y la mentira, por años,
pretendieron escondernos a ti de mí y a mí de ti.
Ahora nosotros, nos burlaremos de ellas
a escondidas...
Invisibles de ese monstruo irracional,
fisgón y juzgador que se llama sociedad.
Así nos encontramos
a escondidas...
Mientras tanto la cordura y la realidad,
siguen abriendo jaulas, rompiendo cadenas...
y soltando los candados que guardan a la verdad
a escondidas...