Palabras para un amigo singular...


Amigo que la vida me dio por dicha y por lección.
Ese que no besa mis labios ni mi cintura,
pero, si acoge mi alma con gran ternura.

Recuerdo tu rostro en todos mis grandes momentos,
a cambio de nada simplemente me das tu mano.
En la risa, en el dolor y en el instante más humano.

Algunos quieren decir que tú no sabes el valor de la familia,
Pero fuiste el único para despedir a papá con valentía,
Y en su lecho de muerte hasta le prometiste para mí compañía.

Nunca me has abandonado, yo tampoco lo haré,
A pesar de la castigadora, deshumana e ignorante sociedad.
Cómo si muchos de los que sí se creen hombres, no conocen la deshonestidad.

No eres el padre de mi hijo, pero lo esperaste en el parto…
No eres mi amante pero si custodiaste los detalles…
No eres mi hermano pero jamás descuidaste de mí…
No eres un santo, pero velas por mí como si fueses un ángel…
No eres mi sangre, pero tu abnegada dedicación me enseñó el calor FAMILIAR.