Es lo que hay…

“Es lo que hay…” alguien me mostró esa frase y no me ha dejado más opción, que decir todo lo que me hizo sentir.


Antes diré que la frase “es lo que hay”, es una expresión popular de España, utilizada en las conversaciones y manifestaciones cotidianas del pueblo Español, que nació del enojo y cansancio del Príncipe Felipe de Borbón por las presiones recibidas ante su decisión de escoger como pareja a una mujer no miembro de la realeza, la frase completa parece haber sido: “es lo que hay o esto o nada…” al compartir mi apreciación debo decir que no pretendo elogiar al distinguido Príncipe de Asturias, desconozco su verdadero sentir o si realmente esta frase existió, sólo trasmito lo que para mi pudo significar.


Decidí escribir sobre esta frase, porque al conocer de ella, me vinieron a la mente diversas connotaciones, todas tan fuertes como la convicción que asumo, debió acompañar al Señor Felipe, sobre el deber de la honestidad, la verdad y la claridad, con la que deberíamos transitar por el mundo. 


“Es lo que hay…” debería decir el político honesto según la realidad de su país, 
en lugar de vender falsas promesas que no puede cumplir.

“Es lo que hay…” debería decir el amante casado,
que decide venderle falsas ilusiones a la amante que espera una mejor condición.

“Es lo que hay…” debería ser la frase del abogado decente,
en lugar de venderle a su cliente un fallido pleito, que luego de mucho invertir igual perderá.

“Es lo que hay…” debería decirle el hijo convencido de ser “gay” a sus padres,
en lugar de ocultar su dolor y su vida.

“Es lo que hay…” debería ser la frase del Padre cuando educa,
en lugar de cumplir inertes caprichos.

"Es lo que hay..." debería ser la frase del funcionario público que recibe solicitud de un ciudadano, en lugar de prometer una solución que no existe en su representada Institución o Ministerio.


.“Es lo que hay…” debería decir “la mujer valiente”,que no desea vivir bajo el yugo de “añejos” esquemas que le impiden surgir.

“Es lo que hay…” no es una frase de resignación, ni cerrada a futuro,
es sólo la firmeza de quien por virtud, decide ser franco y directo. 

“Es lo que hay…” debería ser la frase que se repita siempre con valentía…
antes de mentir, engañar o prometer lo que jamás estamos dispuestos a dar.

Un sueño...

Me he metido de lleno
en la realidad de tu vida.
A riesgo de que fueses
sólo un sueño...

Por eso en los últimos días,
para no sentir el miedo
de los sueños incumplidos,
me despierto de ti cada día...

Cierro mis ojos para no verte
aunque te estuve buscando
en los sueños despiertos, 
aunque te estuve soñando...