Esperando...

Crece en el páramo una flor,
la hierba en el desierto,
mi corazón aquí, sigue esperando...

Sé de sobras que no es culpa tuya,
tras un escurridizo y ridículo temor,
estás ahí, cobarde, sigo esperando...

De mis cálidos y sinceros labios,  
no escucharás una palabra más,                
no obstante, aquí, sigo esperando...

He perdido pedazos de piel esperando
a que por fin digas una sola frase:  
"Amor, no busques más...no me iré más"



He regresado y esta vez para quedarme.

No haré una promesa,  
que quizá no puedo cumplir.
Sólo diré que pretendo quedarme, 
aquí, compartiendo mis penas y glorias.
Estuve, en un largo viaje de luchas diarias,
no me arrepiento de nada, entregué todo y más.
Recorrí caminos y recogí los frutos de la cosecha.
Pero,  justo ahí en esas esferas del "poder", que para mí fueron del hacer
precisamente ahí, encontré la imagen del injusto rostro del que tanto he huido, 
ese desdichado y vulgar  retrato de la mezquindad y de las malas pasiones humanas.
Prefiero quedarme, no quiero compartir con esas  necias humanidades por un tiempo,
deseo palabras, imágenes, luchas, amores, melodías y dulces pasiones humanizadas.
Debo retomar fuerzas, cansada de batallas, esas que se libran en contra del egoísmo, 
la vanidad, la demagogia, la hipocresía y la reiterada indiferencia por el dolor humano.
Otros, se quedaron ahí, les admiro y les deseo fuerza, coraje, sobretodo sabiduría.