La piel no pierde memorias...



El tiempo ya inició
a difuminar el recuerdo,
las palabras, el aroma,
ya nada parece a lo que fue.

El tiempo se llevó la lucidez
de mente y alma,
ya nada se escucha igual,
ni los cuentos ni los cantos.

El tiempo se llevó, sueños,
sitios y quehaceres
pero, la piel no pierde memorias,
no sabe de tiempo.